NO ERA A NOSOTROS EL CASTIGO.

Tengo dentro de mis allegados algunos fanáticos de López Obrador que cuestionan mi desprecio fanático también hacia él. Siempre recalco que sus estrategias de Joseph Goebbels para subnormales han visto en toda sudamérica con todos los seudo izquierdistas que llegaron al poder. Y por algo, no en vano; la mayoría de ellos fueron y siguen siendo investigados por los mismos errores, delitos u actos cometidos por la derecha que tanto cuestionaban. En todos los países pasa lo mismo; El líder de "izquierda" de turno surgió dentro de la derecha más represora y fue saltando del sector en el sector político hasta que controla su propia corriente política redentora. Así el caso de López Obrador donde el PAN (Partido de acción nacional) fue el único salto que no dio. 

Esta mañana y en otro de sus discursos que da en las reuniones de producción de espectáculos para kermesse (la semana pasada fue la propuesta de los 500 seguidores con antorchas en el Zócalo para celebrar el Grito de Independencia) propuso un minuto de silencio seguido de aplausos para honrar a las víctimas de la pandemia de COVID19. Casualmente hoy fui al IMSS (Instituto Médico del Seguro Social) porque me envían cada seis meses para checar glucosa, triglicéridos, colesterol, hemoglobina glucosilada, creatinina, etc. Lo anterior porque soy paciente hipertenso. En esta ocasión nos tardamos unos meses porque el sistema de salud estaba digamos que enfocado en la pandemia.



Llego al hospital, me formo con la correspondiente y obligada sana distancia, entrego mi orden de estudios al enfermero que pasa a recogerlas (escrita a mano porque la doctora no tenía sistema ni impresora el día de mi consulta). A pesar de la notoria menor cantidad de pacientes, hoy el proceso fue lento. Llegado mi turno, me siento junto al enfermero pero no me extraía la sangre porque estaba ocupado llenando etiqueta por etiqueta a mano porque tampoco se las dan ya impresas. Me liga el brazo, me pincha y noto que el joven no tenía pericia para extraer sangre. Comenzó a mover la aguja y presionar alrededor de esta con su dedo indice; acto seguido llama a una compañera porque no estaba logrando sacarme sangre, quita la aguja y la liga. Acto seguido despierto con 4 enfermeras encima porque me había dado un síncope vasovagal. El dolor que sentí con uno de los movimientos que hizo con la aguja fue tal que me bajo la presión,el ánimo, el azúcar y tal vez hasta el dólar.  Reanimado ya y bañado en sudor, la enfermera que vino a socorrerlo decide mejor ligar y picar el otro brazo. Mi subconsciente hizo una lectura en la que no reparé cuando la señora que atendió antes que a mi salió del cubículo haciendo caras de fastidio. 

Permanece sentado durante unos 10 minutos. Diez minutos en los que yo creí que me retenían para que me viera menos pálido. No, en realidad estaban esperando un camillero que me lleva a urgencias y que nunca llegó. Entonces conseguimos una silla de ruedas destartalada con la que enfermera torpe y enfermera jefa me controlaron hasta Urgencias. En el camino la charla no pudo ser más reveladora, tanto que decidí no acusar al enfermero de bruto. Ya no tienen insumos ni camilleros, ni cubrebocas ni gel antibacteriano tampoco. El servicio de camillas está siendo realizado por el personal masculino de limpieza ... con solo eso era suficiente para desmayarse de nuevo y por empatía. 


No se puede ocultar la destrucción de instituciones que hizo López Obrador desde que llegó hace dos años, el puede acusar de toda la corrupción con la compra de medicamentos que quiera pero se tiene que hacer cargo de todo el personal que despidió y de los 1,880 millones de recorte presupuestal que ha hecho en la salud; y nada menos que durante la pandemia. Por peores gobiernos que evidentemente hemos tenido que desviaban sumas superiores al recorte actual, no nos merecemos los derechohabientes ni los empleados de la salud una peste de gobierno peor. 

Han pasado dieciseis años desde que me atiendo en el IMSS, teniendo incluso acceso a salud privada y seguro de gastos médicos mayores (otra estafa de la que ocuparíamos largas horas discutiendo) yo prefiero la salud pública porque a la hora de revelar, reclamar o certificar cualquier padecimiento es con su diagnóstico que debo hacerlo en el ámbito laboral por ejemplo. Jamás vi nada igual dentro del Seguro Social, mis respetos al personal que deja ver que están cumpliendo funciones que ni les corresponden por el mismo sueldo y sin protección. 

Fleitadas 


LA PANDEMIA


Construir un juicio asertivo sobre la pandemia de COVID 19 resulta complejo porque cada quien hablará desde su experiencia personal y apoyado en sus emociones, conductas y necesidades más básicas o elaboradas. En mi caso particular estoy nutrido de mucha información porque la busco para armar un razonamiento propio, no pienso a través de memes ni de síntesis ajenas. Hay tantas versiones de la pandemia como contagiados, están desde los que niegan que es una enfermedad zoonótica y desconocen los cientos de pestes semejantes que han existido en la historia hasta quienes creen que un país va a paralizar y destruir su economía solo por obedecer los dictámenes de un club de poderosos. Ni la patente de la vacuna servirá para paliar los estragos que esta situación tendrá por muchos años más en la economía mundial, la salud, la geopolítica, etc.


En mi empresa empezó a mermar el trabajo cuando los hospitales que atienden a gran parte de nuestros huéspedes dejaron de dar consulta. Luego vino la orden oficial del gobierno de cerrar y de ir notificando a los huéspedes que dejaríamos de dar servicio. Los últimos huéspedes fueron un grupo de turistas peruanos que esperaban ser repatriados y al menos sobre 2 de ellos se fundó la primera sospecha de contagio de COVID 19 cercana a mí y mis compañeros hasta el momento.

Con los días vinieron los cambios de horario, las guardias en un hotel vacío, las múltiples llamadas de y a clientes que necesitaban seguridad en sus reservaciones pagadas y reagendar 1 y hasta 3 veces. Con las semanas llegó la inquietud por la expansión del virus, por la desolación de las calles y las justificables preocupaciones económicas de mi círculo más próximo y un aspecto que no puede esconder el proceso lógico de una epidemia: las noticias de otros países y que traen además las vivencias de amigos, conocidos y familiares desde varias semanas antes.


La empresa prometió no dejar a nadie sin su puesto de trabajo, eso ha sido una garantía digna de agradecimiento pero semana a semana las propuestas se iban desinflando buscando el acomodo lógico de una empresa acorralada para maniobrar sin ingresos. Es tremendo comprometerse a pagar los salarios cuando un evento impredecible te deja sin clientes y te obliga al confinamiento y el gobierno se niega a condonar impuestos y el pago de servicios, o peor aun, que una  lista negra en los medios de comunicación sea la amenaza efectiva para que asumas la paternidad de los ciudadanos que el estado no puede alimentar en una catástrofe…todo viene de cabeza simplemente porque no existe el seguro de desempleo. Y aun así la empresa sigue apostando a su fuerza de trabajo y está pagando los sueldos sin que los colaboradores trabajen.  Yo entiendo que estos últimos al menos por compromiso ético esten al pendiente de sus compañeros, de los comunicados por distintos medios de comunicación aunque sea con un “OK”. Esa apatía, falta de liderazgo y pereza por afianzar relaciones humanas tal vez es lo que más me ha sorprendido y lamento. Entiendo el dolor y las carencias y la incertidumbre y todos los trastornos que puede ocasionar esta situación pero hay que afrontar que no es una empresa con asesoría psicológica, a duras penas tiene un botiquín. Es tiempo de agregar la gota propia a una economía en cuentagotas. Acá y ahora es donde entra la habilidad de cada quien para no vivir al día ni mucho menos en diferido debiendo a 12 meses lo que comeremos hoy.





Hay que buscar soluciones, plantear propuestas, encarar las situaciones y encontrar el apoyo para combatirlas. El compromiso, el afecto y  la empatía no se pueden sentir en la piel de otros, te inunda o no y es el momento de hacer; así sin permisos y de manera espontánea buscar a quien más confianza te inspire, no perder el humor, poner en palabras, discutir; repito: no perder el humor. Puede que te digan no, puede que te agradezcan y nada más o que tal vez solo tú sientas orgullo de lo que estás haciendo…pero ponte a hacer tu puta parte.


EL RETORNO: http://bienestarsocial.mx/coronavirus/ftr_laboral.html

TODA LA INFORMACIÓN, CURSOS, ETC: https://coronavirus.gob.mx/

CALCULADORA IMSS: http://www.imss.gob.mx/covid-19/calculadora-complicaciones

MICRO Y PEQUEÑAS EMPRESAS:
https://climss.imss.gob.mx/cursos/covid5/recursos/LC%20para%20micro%20y%20peque%C3%B1a%20empresa.pdf

MEDIANAS EMPRESAS:
https://climss.imss.gob.mx/cursos/covid5/recursos/LC%20para%20medianas%20empresas.pdf

GRANDES EMPRESAS:
https://climss.imss.gob.mx/cursos/covid5/recursos/LC%20para%20grandes%20empresas.pdf

NUEVOS LINEAMIENTOS:
https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/552550/Lineamientos_de_Seguridad_Sanitaria_F.pdf?fbclid=IwAR1ZDmb_-6xq376g-uzCZa9PORYpbN4qzeUL3xcqnDtG9feZEtaOzkNt0wc







PÁSELE GÜERITO, QUÉ LE VENDO

Sin ánimo de ser catastrofista debo decir "la cosa está de la chingada"

Hoy debí salir por frutas y verduras porque obviamente en algún momento me quedaría sin provisiones en la casa. Lo que vi fue gravísimo. El mercado atestado de gente, la mitad de la gente sin cubrebocas, otra gran cantidad usándolo de cubrepapada y nunca han de faltar los que traen el inútil cubreboca con la boca del Joker estampada en un color que apenas se distingue bajo la mugre. El carnicero, el pollero, el tortillero, la chica de las frutas y verduras y la de la cremería incapaces de medir la distancia entre las cruces que hicieron en el piso con cinta aislante y los clientes obedientes situándose justo sobre las cruces a 50 cms una de la otra por aquello casi de Pavlov de que "ahí está el signo" y es lo indicado.



Mi indignación se incrementó cuando vi dos perros parados sobre las dos patas traseras olfateando los pollos llenos de moscas que se ofrecían a 4 metros del local donde en ese momento compré una pulpa de vacuno que una charlatana y ágil carnicera me empacaba mientras me contó porque ya no les permiten tener un tronco de madera para filetear la carne. Los despistados amos de los caninos muy metidos en sus celulares adorando la vida de aquellos que no se la viven en pijamas.

No vi lavado constante de manos, no vi gente disputando el turno para usar el gel antibacterial o el hand sanitizer (del inglés, único lugar donde es común y aceptada la palabra sanitizer), no vi el uso obligatorio de un efectivo y eficaz cubrebocas. Cómo les cuento, que ni siquiera  se ha presentado una autoridad a exigirles que las marcas en el piso para su sana distancia van a 1,5 metros. Dónde vamos a ver personal sanitario o del que sea, exigiendo cumplir con las medidas básicas si hasta la policía se ha reducido a la mitad del personal por causa de la obesidad y otras enfermedades.






                                                      (los terribles números de hoy)


Volví a casa muy decepcionado, abatido de ver tanta pereza y desidia. Pero eso no fue lo más lamentable, hoy tuve que cambiar de puesto para comprar frutas y verduras porque el dueño del local donde compro siempre murió hace 15 días de Covid-19 y yo sin saberlo porque me la he pasado encerrado.



DISCRIMINA, POR FAVOR.

Aquello que te lleva a detestar a un político porque destruye todos tus ideales filosóficos y las aspiraciones de una sociedad organizada de acuerdo a tus personales conocimientos cívicos.
Aquello que te empuja a tomar distancia de un familiar o una amistad, que es dañino en tu vida, porque te ofende, irrita o simplemente compromete tu estructura moral.
Aquello que un día te hartó y fue el tropiezo final para abandonar un trabajo, un círculo social o una institución.
Ese momento de ira que te animó a dejar a tu pareja sentimental después de muchas "nuevas oportunidades" porque ya "no va más" o porque el amor está hecho de presencia pero no de una dañina.

Todo eso es intolerancia, discriminación y debes reestructurar tus conceptos. Discriminar te permite tomar distancia de la gente y situaciones innecesarias, que simplemente no quieres para tu construcción emocional. No tolerar a otro te permite armar un círculo de gente, poca, con la que en verdad puedes entablar relaciones asertivas, productivas, y muy, muy importante; recíprocas.

¡AHORA HABLEMOS DE TI!

Te habías abandonado a la seguridad del camino y transitabas libremente hasta que encontraste un desvío o una bifurcación, que no era la continuación del trayecto sino nuevas derivaciones y tuviste que tomar una decisión que en el momento parecía terrible, incierta, y a la que minaste de prejuicios o de idealizaciones. Y te paralizaste, te desmotivaste y lo que es peor, perdiste la confianza...pero ¿es cierto o no? ¿has construido tan bien tu orgullo que jamás se te ocurriría mirar atrás y regresar por donde has venido?
No esperes la sobadita de espalda después de "los golpes". Eso es para los niños que no pueden lidiar con la frustración y los obstáculos. Con ellos, siempre parece haber acciones desmedidas, de las cuales sentir culpa...culpas diversas; remordimientos imperecederos. Tú eres un adulto y no, no traes ningún niño interno. Ya eras adulto cuando niño. Ya hubo una desvío en tu camino y lo tomaste con la misma cantidad de miedo que de esperanza a encontrarte con algo bonito que disfrutar. Lo tomaste porque nunca te hubieras enterado, qué había por descubrir. Si pudiste entonces, cómo carajos no vas a poder ahora.
Tú eres parte de algo que comenzó a expandirse hace miles de millones de años.
¿Qué dices? ¿Te lo dices tú o seguimos hablando en tercera persona sobre mi?

TIENES QUE DAR PRIMERO

A veces debo comparar mi carrera hacia la identidad sexual con lo que le pasa a mucha gente en un sinfín de cosas. De pronto una mañana, alguna gente despierta con que es mejor ser de closet si es de derecha, de closet si come carne de vaca o si es cazador o si discrimina tonterías que no quiere ni siquiera cerca de su vida. Tal parece que mucha gente se adueño de la moral y la hizo para transitar en una sola vía y ni se les ocurra a los primeros, cometer una infracción de tránsito con estos liberales que en realidad obtuvieron la libertad por herencia, porque nunca han movido un dedo fuera de la zona que comprende su libertad (vaya humorada). La libertad conquistada, heredada, malentendida y sobrevalorada la quieren para cercenar las libertades de cualquier otro. Lo mismo pasa con los empáticos hoy día, no se sabe si es bueno o malo manifestar la empatía; se corre el riesgo de ser considerado indiscreto o vanidoso, presumido, mezquino, insensible, oportunista, ególatra, populista, traidor y un largo listado de epítetos. Les tengo una noticia: libres no son. Si se les antojara manejar un auto por la avenida principal, zigzageando a 200 kmts por hora, si quisieran ir a reclamarle a papá estado que les de su parte del erario, si quisieran asar una carne en el medio de la plaza o si quisieran abrir un restaurant dedicado única y exclusivamente a los huevos de tortuga o trabajar desnudos en atención al público de un parque infantil durante 8 hrs; no tienen libertad para hacerlo.


Hoy a la mañana leí dos publicaciones en Facebook que me hicieron reflexionar sobre la empatía que genera el altruismo y lo que pensaba Comte al respecto: Altruismo es la conducta humana que consiste en brindar una atención desinteresada al prójimo, aún cuando dicha diligencia atente contra el bien propio. Jhon Stuart Mill sostenía que el altruismo es una conducta adquirida, es decir educada y muchos psicólogos sociales, más contemporáneos afirman que es un patrón de comportamiento animal; otros sostienen que este tipo de relaciones sociales pueden verse como economía que procura el máximo beneficio sea interno o externo a un bajo costo y puede ser entendido como un forma enmascarada de egoísmo. Hay incluso una investigación hecha en 1983 que habla de dos tipos de altruismo, uno verdadero y otro genérico (se explica solo) Pero no es esto lo que me interesa sino aquello que leí hoy.

1) "que tu mano izquierda no sepa lo que da tu mano derecha", como si las manos, poseídas por la abstracción, tuvieran ojos y nunca trabajaran juntas por una misma acción o la independencia de los hemisferios del cerebro permitiera callar una de las mitades del cuerpo para que no se entere lo que hace la otra con total y absoluta autonomía. No, la metáfora (si es que le podemos llamar así al refranero popular) lo que pretende decir es "no seas vanidoso, sé humilde" "no ventiles lo bueno que eres porque eso es de arrogantes" "nosotros decidimos que es lo bueno que puedes mostrar y cuando, es más no lo vas a hacer tú, nosotros te marcamos cuando lo hagamos"; palabras mas, palabras menos.
2) "la pinche unidad del pueblo mexicano ya se acabo una semana después, me dueles México" ¿Cómo explico esto? No tenemos la obligación de quedarnos anclados en un evento, apuesto que a tu ex ya lo olvidaste y ni de su cumpleaños te acuerdas. No se puede, no me corresponde a mi hacerlo, eso debió pasar en secundaria; explicar la información filosófica y toda la literatura que mínimamente menciones sobre el altruismo y la empatía y las múltiples variantes que llevan a un ser humano a dar todo por el otro. En mi caso, anduve muy generoso gastando mi raquítico sueldo desde que me conmovió el dolor de algunos mexicanos devastados pero ayer una amiga me prestó dinero porque yo no traía ni para la despensa de la semana. No sé si contarlo me hace vanidoso, insensible, conflictivo, cáustico o tarado.
Es simple, das hasta que puedes, das hasta que fue suficiente, das si quieres o como a mi me gusta: dar primero para recibir después; de esa identidad sexual hablaba al principio de este divague.











SOY VIH POSITIVO

Hace días leí un comentario en una publicación de Facebook sobre el supuesto índice de infectados de VIH que pretenden ingresar a la UAGro. El comentario decía “¿Y no es ilegal solicitar ese diagnóstico?”. Me detuve a pensar en todas las puntas que ese cuestionamiento puede liberar: ¿Es legal pedirlo para casarte con la persona con la que llevas años de relación íntima? ¿Es legal hacerte un test de la visión para tener una licencia de conducir? ¿Deben los pacientes de un doctor saber si el profesional tiene VIH? ¿Debo decirle a una persona muy allegada a mis afectos que tenga mucho cuidado antes de tener sexo sin protección con alguien? ¿Cuándo es preocupante un chisme o rumor? ¿Y cuándo se valida la información para que podamos discriminar y decidir qué hacer? ¿Conoce la sociedad los riesgos reales de la etapa terciaria de la sífilis o los que tiene contagiarse del virus del papiloma humano? ¿Hoy día en verdad no muere nadie por SIDA? ¿Quiénes acceden a los protocolos para los tratamientos médicos más modernos? ¿Cuánto cuestan los tratamientos y cuánto gasta el estado en un paciente con sexualidad irresponsable incluso después de tener un diagnóstico? ¿Por qué no asumen y presumen estar infectados de VIH tal cual lo hacen con su religión, inclinación política, orientación sexual, fobias, hobbies, otras enfermedades o condiciones? Y así estuve durante un rato debatiendo conmigo mismo durante la tarde. ¿Debe o no está permitido que una empresa investigue los antecedentes laborales de quién va a una entrevista de trabajo? ¿Y los penales? ¿Los programas de salud entregan métodos anticonceptivos y de profilaxis gratuitamente?
Cuesta creer que con tanta información colgada en la red, con lo libre, accesible y globalizado que es el Internet haya aun gente argumentando que no sabe de profilaxis y anti-concepción. Mucho más cuesta comprender que aquellos que sostienen que nuestro sistema de salud es paupérrimo sean los mismos que no toman las medidas pertinentes para llevar una vida más ordenada, preventiva y protegida. ¿Cuántos países condenan con cárcel el hecho de que alguien contagie a otro con VIH? ¿Cómo en los juicios por accidentes automovilísticos debemos marcar diferencias entre accidente y siniestro y luego establecer responsabilidades? ¿Vivimos en un país donde hay Charlies Sheen y mucho dinero para afrontar juicios o llevarlos adelante? Las preguntas siguieron apareciendo con temas tan diversos y prometían emanar de todas las situaciones cotidianas que involucraran a alguien con un problema, mezclado entre gente confiada e incauta; a veces llamada “enamorados”.



Me vino el recuerdo de alguien diciéndome “no estoy dispuesto al rechazo, no quiero que la gente se aleje de mi luego de decirles que soy positivo”. Y yo fui uno de los que se alejó porque al parecer él sí estaba dispuesto a seguir por la vida aprovechando la liberación que provocan las drogas en comunión con amantes eventuales e ingenuos a quienes "el viaje" les hacía creer en el "estoy sano", haciendo crecer el dolor y el odio por la vida, haciendo más costosa y difícil la carga del estado; agregando a alguien, que debió cuidarse o ser cuidado, a las estadísticas. ¿Qué lleva a un infectado con VIH a tener sexo irresponsable con otra persona? ¿Qué siente en medio del orgasmo cuando el otro que se entregó incautamente recibe la carga viral que a partir de ese momento le dañara la salud? ¿Es el mismo morbo del indiscreto que tiene que decirle a su amigo “cuidado con fulanito”? ¿O es más perverso? ¿Y tú? ¿Qué morbo prefieres? Si te hubieran dicho “cuidado con fulanito” ¿te lo hubieras llevado a la cama para coger sin condón? ¿Ya te hicieron la prueba? Háztela. ¿Sabes que es el PrEP? ¿Cuánto cuesta la dosis mensual de Truvada? ¿Tú creíste que mi reflexión sobre el estado estaba fuera de lugar? ¿Alguien que no se protege y cuida a si mismo va a tener la noción de estado involucrada en su sexualidad? ¿Tiene acaso lógica crear una nueva droga para tener sexo sin protección y darle al estado y las farmacéuticas la libertad de manipular la salud humana? Se legalizaron drogas anticonceptivas, métodos diversos y hasta el aborto ¿Es mucho pedir planificar la reproducción y prevenir ETS?


Constantemente se me increpa sobre lo combativo y ácido que puedo ser. Lo cierto es que el ghetto gay se niega a ser honesto y profundo en cuanto a su sexualidad pero busca desde hace décadas la inclusión y combatir la discriminación y más cierto es que, entre los heterosexuales la situación es igual o peor porque el embarazo adolescente por ejemplo, es tanto en este país como en muchos otros; un problema cada día más serio. A veces pienso que mientras no se abandone el sentimiento supersticioso, las ideas ridículas sobre del karma, el castigo divino por hablar con honestidad, con información o en busca de ella, seguiremos siendo los primates que cogen entre los arbustos con el macho más fuerte o la hembra más joven luego de copiar los rituales de los ancianos. Conozco gente que presume las drogas que consume cada fin de semana o una vida que en realidad no tiene, que combate a los críticos sin identificarse como uno, conozco gente adueñada de la libertad, con la liberación que da el vértigo de la juventud y que según aprovechan el hoy, aquí y ahora pero sin prever las consecuencias. Éstas a tiempo de planificar tu vida, de pensar en el otro, en tu familia y en como el futuro puede ser mejor si piensas lo que harás hoy y lo necesario e importante que eres para la ciudad donde vives, sin buscarte enfermedades, sin embarazos no deseados, sin aumentar tus conflictos personales ni  perpetuar tus calamidades y la pobreza.


Y sí, usé el título a propósito porque entre todos los errores diarios está el que no se usan las nuevas tecnologías para leer. No, no soy VIH positivo y si no fuera por el morbo de buscar en que párrafo confirmo la supuesta confesión del título; no hubieras leído hasta aquí.

¿CON O SIN FILTRO?

Si yo dijera "no suelo pedir perdón" estaría mintiendo. No es que ocasionalmente pida perdón, yo jamás lo hago. Sucede que cuando lanzo la peor de mis ofensas, el más dañino de mis comentarios despectivos lo hago "hasta la madre" de decepcionado y luego de dar aviso. Pero valoro la falta de orgullo de quien lo hace porque pedir perdón supone dos ofensas a las que soy inaccesible: la primera es la de reconocer un error que debe ser enmendado aun sabiendo que se ha dañado una relación del tipo que sea y la segunda, otorgar el perdón a alguien que ha herido la sensibilidad y del que, de ahora en adelante habrá que tener cuidado.

Hace un par de días, un hombre que suponía conocer me escribió, pretendiendo que yo estaba mal al cortar todo acceso a la comunicación y accedí a reconocer mi orgullo, mi intransigencia y también mi rencor a aquellos que "cortan todo acceso a la confiabilidad". Así es, hay cosas que se rompen una vez y que convenientemente no son evaluadas, si alguien tuvo el descuido de arruinar la confianza, la empatía, el cariño, el respeto o hasta la puntualidad una y otra vez; creo que hemos estado a mano en todo este tiempo y así debemos permanecer, desconectados.

Mi jefa dice que no tolero que la gente no quiera como yo o se entregue como yo y tiene razón; eso se debe a que a todas las emociones me entrego, no soy uno de esos pusilánimes incapaces de hacerle frente a la depresión o de negarse a los momentos nostálgicos y apáticos. Yo de emociones sé, las vivo con la piel, me lo dijo el psiquiatra y la amiga psicóloga antes, durante y después de tomar drogas para controlar la química del cerebro. Yo amo mucho y detesto con las mismas medidas. Me agradas o no, te digo algo bello si lo necesitas y algo lapidario por la misma razón. Y sí, tengo filtro; lo aplico cuando no me interesa quién mierda eres.


AGUA

MI REFLEJO SE DESFIGURÓ CUANDO SOBRE EL ESPEJO DE AGUAS MANSAS CALLERON GOTAS VIAJERAS. MI ENVEJECIMIENTO ES LA CONSTANTE EVAPORACIÓN DE LOS ESTANQUES. HOY SOY UNA CALDERA HIRVIENDO Y AYER FUI UNA GRANIZADA FURIOSA, SOY MUTABLE, LO SÉ; PERO TRANSPARENTE.


THEY MUST BE.........



Justo en la zona donde todos los días huele a basura podrida acabo de ver a un hombre de estatura baja con una carretilla en la que llevaba dos bolsas negras de basura; debió ser una carga muy pesada no sólo para sus pequeños brazos porque el hombrecito apenas podía avanzar tambaleándose sino porque además no pudo sostener la mirada cuando se sintió observado por mi. Con lo despiadado y morboso diariamente en los noticieros, suponer y prejuzgar se han convertido en una fuente inagotable de fantasías dantescas.
Un remolino frío se desprendió de mi o quizás pasó a través de mi. Han pasado 2 minutos y 53 segundos, tan sólo 2:53; lo sé porque es lo que dura la canción Liability de Lorde que acabo de escuchar. Mi visión perimetral captó que en un Honda color blanco había tres hombres y me decían algo pero ni dirigí la mirada hacia ellos ni me quité los audífonos para escucharlos, a unos metros, recostado a una de las nuevas columnas de semáforos estaba el mismo hombre de aproximadamente 25 años que todos los días tiene una actitud sospechosa; él  debe estar controlando la zona de alguien o de algo que no es visible a menos que como yo adviertas patrones de comportamiento si ves las mismas personas rondando en los mismos sitios insólitos. Justo antes de llegar a la mitad de la distancia entre dos focos del alumbrado público, las sombras vuelven a evidenciar a otro hombre que me ha seguido muy de cerca las últimas 5 cuadras, de pronto me detengo y doy media vuelta para desafiarlo cara a cara, él se sorprende y baja la cabeza. No hay nada más efectivo que desarticule de manera tan efectiva los planes de un ratero que el hecho de hacerle notar que hemos descubierto su sigilo y advierta que estamos llenos de una furia reprimida que lo fulmina tan sólo con una mirada. Es primitivo sí, es preventivo, es la más innata supervivencia.
En el quinto piso de un viejo edificio al otro lado de la calle hay una mujer discutiendo con un hombre, ella alza lo brazos, lo señala luego con el dedo índice y él sacude la cabeza sosteniéndola entre sus manos. Dos pisos más abajo dos chicas se besan envueltas en las cortinas blancas de la ventana. Sentada junto a los apestosos botes de basura una mujer indigente habla consigo misma en una entrevista interminable de reclamos. De frente venía corriendo el hombre que casi siempre encuentro, ayer me había prometido a mi mismo que hoy no me concentraría en sus piernas hermosas y trataría de mirarlo a la cara; hermoso, simple y sencillamente perfecto, cuando pasa raudo junto a mi, deja un aroma que me transporta a aquel hombre con barba que vestía traje marrón y fumaba tabaco de manzana en una pipa que una vez crucé a mitad de la calle Mercedes mientras el semáforo estaba en verde allá en Montevideo; durante días volví al mismo cruce para encontrarlo incluso años después cuando he ido de viaje recuerdo aquel enamoramiento que duró lo que tarda un semáforo en cambiar de verde a rojo pero que por alguna extraña razón perdura a través de los olores. Todo esto pasaba cuando debí aminorar el paso porque en frente iba una familia de unas 20 personas caminando como si fuera la filmación de "La marcha de los pingüinos", olían fatal y todos hasta la más niña de las mujeres parecía haber parido un niño en los últimos dos años, recordé en ese momento que no había comprado el insecticida para las cucarachas que salen por el desagüe de la ducha y que difícil es ir al día con todas las cuentas. Unos metros más adelante vi a una señora que estaba subiendo a su camioneta, ella es muy obesa, vive detrás del edificio donde vivo, tiene dos hijos hermosos que son el ideal de hombre que siempre me ha atraído físicamente; mi mente le grito "suegraaaaaaaaaaaaa".

Bajo el puente estaban los mismos tipos de siempre inhalando pegamento. Unos pasos más y tres jóvenes estaban demasiado encima de una chica como para que ella se sintiera cómoda y me vinieron a la mente los rituales de apareamiento que los machos hacen en algunas especies según varios episodios de Animal Planet. Unos padres sostenían del brazo a dos niños hermosos que estaban aprendiendo a patinar, el niño más pequeño no estaba teniendo buen equilibrio y venía sobre mi cuando su padre lo contuvo. Una mujer con la mirada clavada en el piso. Otra mujer con la mirada clavada en el piso. Alguien que de algún lado conozco me saludó amablemente sin que yo recuerde aun ahora quién es. Había 1, 2, 3........15; no, 17 personas de diversas edades en un área de no más de 20 metros cuadrados, hipnotizados con sus celulares . Un jovencito que no tendría más de 16 años me desnudo con la mirada, volteé para verlo y comenzó a correr en reversa mientras sonreía; admiré su descaro, me hubiera encantado haber sido así a su edad. Yo a los 16 también tenía especial interés en los cuarentones. Ahora yo estoy del otro lado de aquella vereda.

De pronto, justo cuando la canción termina, ahí en el 2:53, vi a una señora mayor detenida en medio de la acera, con los ojos cerrados mientras equilibraba sobre su cabeza una palangana rebozando de quesadillas; inhalando, recobrando energía, bañándose de brisa fresca de mar y de una luna fascinante que asomaba al otro lado de la bahía y que extendía rayos dorados a través del mar para tocarla.
Tanto he observado en 2:53, no sé si la canción me agobió o la velocidad y registro de mi mente pero volví agotado a casa. Caminé durante 1:46:00

SKATING



Tengo que expresarlo, por recomendación de varias personas o porque simplemente no tengo con quien hablar abiertamente de mis emociones. Hablar de lo que duele y tortura todo el día dando vueltas por mi mente, de lo que extraño encontrar en otros o de lo que me intriga saber de todo lo que también callan aquellos de los que decidí alejarme.
El 2016 fue un año de muchas decepciones, de todo tipo, el derrumbe de idealizaciones fue tal que aquello llegó desde laboral hasta mis dos más amados amigos. Y me he cuestionado, he dudado varias veces sintiendo que yo sí he hecho cosas malas que merecen una repercusión igual. Dice el dicho “que todo vuelve” qué carajos, yo no he hecho nada como para merecer decepciones semejantes. Dice otro dicho “a cada cerdo le llega su san Agustín” y a veces, cuando algo realmente penoso le pasa a alguien malvado, yo me digo eso “le llego su san Agustín” porque se merece lo que le está ocurriendo y tal vez mas. Mi vida ha sido sufrida y a los tumbos y rara vez he dejado de ofrecerme a otros o de pensar en el bien de otros y es inadmisible para mi que justo esos en quienes más me he enfocado; luego me dejen de lado para buscar otro confidente u otro amigo que proporcione más algarabía y risas debiéndome a mi no sólo el honor moral de los favores sino dinero o el gesto ético de confiarme las razones de tales actitudes.
Hace unos días comencé a pensar mucho en uno de esos ex amigos, en una de esas grandes decepciones, sin temor a equivocarme; la más grande de todas las decepciones afectivas que he tenido en 42 años. Todo comenzó porque confié  en una actual amistad y le ayudé a resolver una compra y pasado poco más de un mes no me ha pagado lo acordado y tuve que pagar en fecha la deuda de la tarjeta de crédito que usé para ayudarle. Me ofreció pagarme 3 veces en 10 días y no lo hizo en ninguna de ellas pero lo más curioso es que tampoco me habló durante dos semanas ni para excusarse ni para hablar como gente adulta de las embestidas sorpresivas de la vida. No se acaba el mundo por 5000 pesos pero contaminan una amistad si se evitan las obligaciones y responsabilidades e incluso la utilidad que esos 5000 pesos tienen y prometer una fecha y no cumplirla dice más cosas; cuando son 3 fechas ratifica el error. Ese evento detallado en un párrafo breve, trajo una ola de angustias pasadas y de sentimientos añejos que hicieron un caos en mi mente.
Conforme pasaban los días y aquel gran afecto pretérito rondaba en mi mente, comencé a pensar en solucionar el conflicto en mi, usando pactos como el perdón, no sé cómo pero “perdón” es una palabra que a diario afloraba. Quizás yo pedir perdón por juzgar a otros de la misma manera que juzgué a aquel que evidenció su desidia en la relación que manteníamos, quizás perdón es lo que debería pedirme por engañarme durante meses y negarlo al ser descubierto, tal vez yo debería pedir perdón por las apasionadas reacciones que he tenido con el corazón destrozado y la mente enceguecida por la decepción y lo incomprensible. Pero pensar esto último es justificar al otro y ponerme como co-autor de un desenlace que lejos estuve yo de propiciar. Yo puedo disculparme si ofendí injustamente pero no creo poder hacerlo si siento que el otro merece todo mi desprecio y mano dura. Yo fui el mejor de los amigos, no lo he inventado yo, lo aseguraba la otra parte una y otra vez a diario. Yo fui quien vio cada fin de semana como era dejado de lado para disfrutar una juerga en la que yo no participaba. Yo era un anónimo conveniente y provechoso. Mi compasión a veces emerge y me pone a pensar en el daño que hice al reaccionar y decir basta. Pero a mi sólo me consta mi propio daño. Y así el lío de reflexiones desde las primeras horas de la mañana hasta la hora de ir a la cama por las noches fueron provocándome angustias, malhumores, ataques de ansiedad, alergias, dolores físicos.
Hoy, hace un rato lo encontré. Salí a caminar en sentido contrario a como lo hago siempre, era tarde, apenas había concluido la clase de inglés por tanto era también, dos horas más tarde que el horario en el que suelo caminar. De pronto un grupo de unas 7 personas que caminaba delante de mi se dividió en dos grupos para darle paso. Venía en patines, nos vimos al mismo tiempo, desviamos la mirada y volvimos a mirarnos; aquello duró tal vez 2 segundos pero bastaron para ver su cara transformada en odio. Pude haber sonreído como bandera de tregua, pude ponerle el pie para que rodará hacia la playa y una ola del mar de fondo se lo llevará a patinar con Neptuno, pude gritarle “chingas a tu reputa madre puto mal parido”, pude voltear a verlo y descubrir si él también lo hacía, pude sacar una cerbatana imaginaria de la mochila y dispararle un par de dardos letales y así eliminarlo de mi mente mientras reía a carcajadas de mis propias fantasías pero nada de eso pasó. Sentí la brisa fresca y reconfortante en ese momento porque en ese tramo de la calle no hay edificios del lado de la playa que frenen la brisa del mar, sentí mi risa atragantada en el pecho porque cuando salí de la clase de inglés me dije: si voy hacia el otro lado a caminar, aunque es tarde mañana no trabajo; lo voy a encontrar de frente. Y así fue porque yo tengo esos putos presentimientos  y por eso soy o era Úrsula.

Ahora estoy encerrado en mi mismo, no veo a nadie ni salgo a ninguna parte. No quiero tener contacto con ninguna persona que me defraude o se niegue a querer como yo le quiero. No he podido ir con mi actual amigo y hablar de las estupideces de siempre con la profundidad de algunas veces, quiero ser inocente de la coautoría de arruinar otra relación.

Queda prohibido guardar a tus muertos en un frasco.

El papa Pancho resultó ser más conservador y estratega en su afán por no permitir que sigan menguando las finanzas del Vaticano pero ni él ni las dos lacras anteriores hicieron hasta el momento algo por prohibir los pederastas de sus filas, a pesar de las miles de denuncias tanto en países que se respetan los derechos humanos y los derechos de los niños; como en los que no.
Casi todos conocen mi falta de histeria ante la muerte y mi negación a los rituales estúpidos, al respecto. No practico tradiciones y eso explica mi falta de empatía con celebraciones ancestrales religiosas o con eventos culturales para gente primitiva como jineteadas, toreo, peregrinaciones y todas las variantes de esoterismo. Yo pienso en mis decisiones, nacieron del cuestionamiento y la reflexión.




SIGO CONFIANDO EN DOS TAZAS DE CAFÉ.

Amanece y atardece, es tan perecedero como la vida; aparecemos y desaparecemos. A veces intento recordar detalles del rostro de alguien que quise, una emoción o una charla con amigos, lo hago para no olvidar para validar que aun existen. Todo va cobrando distinto sentido porque el tiempo sigue diluyendo los recuerdos, algunos ya no duelen, otros llenan los ojos de lágrimas pero en su momento fueron estruendosas carcajadas, algunos ahora son dolorosos porque fueron seguidos de una tremenda e irremediable decepción.

Quisiera guardar olores de la misma manera en la que archivo fotos en álbumes con diferentes nombres. Hace un par de días un aroma a hierbas secas llegó hasta mi y me trajo un torrente de imágenes que mantengo guardadas en mi memoria con el nombre de: memoria emotiva de la infancia.

Ahora que soy adulto se me escurren las emociones por entre los dedos, esto que parece encender fugazmente la piel hasta electrizar los vellos al otro día es un escalofrío, una alerta del organismo pidiendo tomar distancia para ponerme a salvo. Aquello que antes generaba muchos planes y era estimulante para emprender un nuevo camino de crecimiento profesional o económico en un par de semanas termina mostrando que al reverso del brillo deslumbrante hay una cara opaca y menos amable que expone las inconsistencia y contraindicaciones de confiar; eso pasa también con el altruismo que debería ser sustituido por cachetadas para reaccionar y confrontar el dramatismo. En ocasiones uno se decía ante el dolor "esto es momentáneo, ya pasará, no es para siempre", hoy todo es superado de igual manera.


Sigo confiando en dos tazas de café mientras miro fijo a los ojos de mi interlocutor. Estoy empeñado en flotar sobre la profundidad y no en ahogarme en ella. Ejercito conmigo mismo la franqueza sin dejar de ser cortés y la llevo como ofrenda a pesar de que exista la cultura de la víctima que interpreta porque no escucha o lee más de lo que está escrito. Antes de que acabe el día, él, tú, yo y todos deberíamos de trascender y brillar en la memoria de otros después del atardecer.

DONA TUS ÓRGANOS










Me sentí tan angustiado el día que perdí la credencial donador, seguramente puse en esa pérdida otras ausencias o duelos. Ahora la cargo de nuevo e insisto en recordarles sobre la importancia de ser donantes voluntarios de órganos y tejidos.


Por ser homosexual no podía donar sangre, eso desde el 2015 ya no es un impedimento (aparentemente) según la Norma Oficial Mexicana (NOM) 253 (bajo reserva de lo que dictaminen luego de las respuestas honestas que se proporcionen a la hora del cuestionario que hacen previo a la extracción), tampoco se puede donar sangre por otras casi 30 razones como tener un piercing en la lengua por ejemplo. Yo en realidad no puedo donar sangre porque soy hipertenso pero eso no me inhabilita para ser donante voluntario de órganos y tejidos aquí en México.


Hazte donante. Podrás emocionarte viendo películas o cortometrajes pero tienes que actuar, cambiar las tradiciones ancestrales respecto a la muerte y trascender dando una mejor calidad de vida a otros. ¿o qué esperas? ¿que en lugar de ser donante necesites un donador para entender?

ESCRIBE "REATZIONA PENDEJO"

Si no le das "me gusta" tendrás 10 años de mala suerte (como si los últimos10 hubieran sido de una gran felicidad constante). No te desplaces leyendo sin escribir "amén". Seguro todos hemos leído este tipo de idioteces en más de una publicación y casi a diario en los perfiles de las redes sociales de gente que de verdad persigue supersticiones y vive encadenado a lo más primitivo de las emociones; con temores al castigo divino, culpas por no ayudar debidamente cuando las situaciones de la vida cotidiana exigen sacrificar tiempo y tener un poco de conmiseración por alguien cercano. A veces un familiar directo. Parece increíble que tantos genios de la humanidad hayan logrado tantos avances con las tecnologías y las comunicaciones para que las usen de forma tan precaria los parientes cercanos del neardental.

Durante los últimos meses todos aquellos que leemos las noticias del mundo en los periódicos más confiables y de prestigio hemos descubierto que la lectura se hace cada día más liviana y coloquial en sus ediciones para redes sociales. De pronto es noticia que un hombre caminaba y le regalan una bicicleta y es viral que una mujer le permitió a un anciano su asiento en el metro o que un hombre le regaló panes a unos refugiados que huyen de su tierra. Hoy un periódico consideró necesario publicar que un jovencito regaló a su entrenador un par de calzado deportivo, ayer otro medio lo hizo con un chofer de transporte público que subió en brazos a una discapacitada; la semana pasada la historia central fue la carta de un niño a Obama pidiéndole que localice a otro niño de Siria ahora huérfano. El fondo queda sin analizar, no rascamos en la información sobre la situación de violencia en el mundo y los bombardeos, ni el uso cauteloso de mensajes para buscar aprobación de la opinión pública ni en como la manipulación de los medios de comunicación afecta los mercados bursátiles y por ende nuestra cuenta del supermercado. No vemos como unos multimedios aliados trabajan para un bando y otros para otro; son corporaciones que buscan vender y obtener raiting o votos.

Aquí en México se ha adoptado la grabación con celulares y difusión en redes como una forma de denuncia, como si la exhibición y las sentencias lapidarias fueran aquellas viejas hogueras del medio evo, aquí ya no importan las instituciones pertinentes y legalmente establecidas para juzgar e impartir justicia; lo rentable es el escarnio y el juicio anticipado y que una grabación en video de mala calidad e imparcial alcance el status de viral. Y sí, todo se contagia como un virus, también la estupidez al parecer, las pasiones más básicas y los instintos más primitivos que no nos diferencian de los otros animales. Nuestra exigencia cultural se ha visto afectada por los realities shows, es mejor presentar la vida de una persona con tragedias personales y mensajes de superación que observar objetivamente el talento de esa persona por ejemplo pintando una pared. Nuestra capacidad intelectual es acariciada por la holgazanería de no pensar mucho ni analizar con profundidad nada porque es mejor consumirlo preparado, ya digerido en lo posible y que sea una única opinión irrefutable; la que mejor espeja. Que interesante palabra, sí, espejar: es un término usado en técnicas de ventas para imitar los comportamientos del otro como si fuera un espejo y generar empatía, que se sienta comprendido aunque el stress fue previamente provocado para potenciar los beneficios de lo que se le venderá como solución a sus "problemas".

Un mes atrás en Facebook, vi como algunos usuarios amenazaban incluso de muerte y propinaban insultos a un empleado de OXXO que golpeó a un anciano en la puerta del local donde trabaja. Nadie quiere defender la violencia física pero yo en particular no he visto que las pandillas o los delincuentes se combatan con un spray de agua bendita o postales con frases de autosuperación. Hace una semana aquí en Acapulco me tocó vivir una situación muy agresiva con violencia pacífica, mientras yo estaba en la caja pagando un señor entró al local fue hasta el fondo y tomó productos y salió mientras la cajera le pedía por favor que no hiciera eso que se lo iban a descontar a ella. Menos de un minuto después el mismo señor ingresó nuevamente y repitió la acción ante la mirada atónita de nosotros dos. La chica estaba sola a esa hora, sin guardia de seguridad, sin otro compañero. Yo enfurecido del coraje no hice nada, me paralicé, no pude y no supe que más podía hacer por apoyar a una jovencita asustada que gana un sueldo miserable y a quien le iban a descontar la pérdida de mercancía substraída; ahí estuve con ella unos minutos tratando de alcanzar mi propia calma, afectado gravemente ante algo que parecía una provocación y que al salir del local podía significar que me estuvieran esperando apuntándome con un arma o lo que es peor con un celular y ser otra víctima más de la violencia de Guerrero o en redes: LordOxxoAcapulco.



LAS DROGAS FUERON EL ERROR DE MUCHOS.

“Mi padres siempre me dijeron que la droga mata, sin embargo veía tantos chicos fumar marihuana y ninguno se moría.
Pero eso sí, veía que mis amigos, cuando fumaban, empezaban a reírse y a divertirse.
Ellos te dicen: lo que mata es el cigarrillo de tabaco, por eso yo fumo marihuana.
Pero yo me pregunto, ¿el faso no se hace con tabaco? Se desarma un cigarrillo, se saca el tabaco, se mezcla con marihuana y se enrolla en un papelito.
O sea que igual pasa todo a los pulmones, y encima no tiene filtro como el cigarrillo de tabaco.
Ante la duda voy a preguntar si la marihuana mata, directamente a la fuente, o sea a los que fuman, y me responden que no, que son mentiras, relaja, te divierte y te sentís bárbaro.
Ante esta certeza, los padres también se dejan convencer.
“Lo hacen todos, fuman en todos lados, te hace estar bien, es un pasatiempo.” Con este panorama los padres quedan sin armas: ¿cómo le voy a sacar a mi hijo esta golosina, que tanto le gusta, si lo hacen todos? Y encima, si dicen que no, parece que estuvieran en contra de la sociedad y, si muestran su preocupación a otros padres, es probable que estos no les vuelvan a dirigir la palabra, porque el hijo de ellos se puede contagiar.
Mis amigos siguen convencidos de que fumar no te causa ningún problema, y me convencieron.
Y estaba bueno, porque me gustaba hacerlo.
Aunque después empezó a haber problemas en mi casa.
En mi familia me decían que no se me podía hablar, que reaccionaba mal, estaba más irritado.
Es que no quería que se metieran en mis cosas, yo con la marihuana encontré la tranquilidad que necesitaba.
Tenía unos problemas en el colegio que no me dejaban dormir, y con el porro estaba bien.
Hasta mi novia me dejó, pero ya no me importaba nada.
Dejé de ir al Club, y estaba con los muchachos inclusive en los horarios que tenía que ir a la escuela.
Mi mamá se enojaba porque a casa iba sólo a comer y a encerrarme en mi pieza.
Juan, mi amigo que nunca consumió, dice que yo sentía que estaba bárbaro, porque no me daba cuenta de la realidad.
La marihuana altera lo que yo percibo o lo que capto de las cosas y veo una realidad diferente al que no fuma.
Según el nivel de marihuana que tenga en mi cerebro, proyecto, vuelo, medito sobre mi vida.
Me hacía unos castillos fantásticos, en el aire, pero después no concretaba nada.
Y, como es variable, cambiaba mis proyectos semana a semana, año a año, abandoné la escuela.
En realidad, me costaba estudiar, me pasaba horas sobre la misma página del libro, y me costaba memorizar, empezaba a olvidarme algunas cosas.
Yo pensaba que la manejaba, que estaba más de cinco días sin fumar y no me pasaba nada.
A esto, mi amigo me respondía que, como la marihuana queda depositada en el cerebro, se hace una reserva de cannabis.
Entonces, siempre tenía una dosis diaria, por lo que la abstinencia o la desesperación con nerviosismo, enojo, ansiedad, sudoración, por no fumar aparecen recién como a los 10 días más o menos.
Es una abstinencia física o psicológica, o sea que me desespero y tengo muchas ganas de estar con mis amigos consumidores.
Si uno fuma muy seguido, se tarda como un mes en desintoxicarse totalmente.
Es increíble, puedo pasar 3 semanas sin fumar, y en cambio el análisis de orina sigue dando positiva a tetrahidrocannabinoides (cannabis-marihuana).
Hoy tengo 24 años y estoy en una comunidad terapéutica.
Mis padres, cansados de que yo siga “vegetando” y no concluyendo nada, me internaron.
Yo me negué siempre, y decía que era mayor de edad.
Ellos me plantearon que si elegía seguir con la misma vida, no me iban a mantener más.
Y yo en ese momento, ¿qué trabajo iba a conseguir?, si no terminé nada! Las changas que siempre hago no me alcanzan para alquilarme nada.
Entonces, por más que esté pasado de marihuana, no soy un tonto, “como no tengo para alquilar o comer, me quedo en un centro de rehabilitación, así lo dejo tranquilos por un tiempo y después volvería a lo mismo”, así lo pensé.
Al dejar el porro, empiezo a tomar más conciencia de la realidad, y cuando miro para atrás, me doy cuenta de cómo me engañé por tanto tiempo.
A veces me siento como un estúpido, infantil, que llora por su mamá o por una pequeña frustración, parece que todavía tuviera 14 años, que hubiera dejado de madurar el día que me enganché y me enamoré de la marihuana.
No aprendí a resolver problemas, no aprendí de las experiencias, todo tapaba con un porrito.
Entre el alcohol y la marihuana, que me planchaban tanto, a veces tenía que enchufarme un poco con cocaína.
Eso sí, a veces me asustaba, porque terminé en el hospital dado que el corazón parecía que se me salía del pecho.
Cuando entré al centro de rehabilitación no me quería quedar por que había varios chicos chapita-chapita, y yo era sólo marihuanero.
Pero después supe que empezaron como yo, enamorándose del porro.
Escuchaban voces (alucinaciones auditivas), hablaban solos y no coordinaban mucho lo que decían, a pesar de estar ahí desde hace varios meses sin consumir drogas.
La marihuana en algunas personas desencadena una psicosis (no tener contacto con la realidad, entre otras cosas), en algunos mejora con medicación y si no fuman más marihuana y, en otros, lamentablemente no se recuperan más de su enfermedad mental, y se diagnostica una esquizofrenia.
Para entender un poco mejor empecé a leer, y supe que las drogas estimulan la liberación de una sustancia (neurotransmisor) que se llama dopamina.
Esta sustancia estimula una zona del cerebro, que se llama Centro de Recompensa, dando como resultado una sensación de placer.
La persona quiere repetir esta sensación, aumentando la frecuencia y la cantidad del consumo, siendo muy difícil decir que “no” a “eso” que le da placer, y encima “lo hacen todos”.
A medida que se aumenta el consumo, las neuronas se acostumbran, se van adaptando al nuevo invitado químico, produciendo cambios en sus estructuras, con el tiempo, y posteriormente se hace muy difícil o imposible dejarlo.
Por eso se dice que la adicción es una enfermedad, ya que intervienen mecanismos biológicos, no sólo psicológicos y no se cura sólo con la voluntad.
El Centro de Recompensa es también estimulado por la comida, el agua, sexo, deporte, entre otras cosas.
Pero el placer llega más lento que con la droga.
Esta es la propiedad mágica de la droga, que hace sentir placer inmediatamente, y cuanto más rápido se logra este efecto, más adictiva es, o sea más riesgos se corren de no querer abandonarla.
Uno se enamora, se casa, y lo mas triste es que no te podes divorciar.
Creo que ese es el desafío del comercio actual, cada vez la mezclan con más sustancias raras, para hacerlas más adictivas.
Cuánto tiempo perdí por creer que la marihuana no hace nada.
Anonimo”
POR EL TIPO DE REDACCIÓN, NO CREO QUE HAYA SIDO ESCRITA POR NINGÚN EX-ADICTO QUE ESTÁ EN REHABILITACIÓN PERO ME PARECE OPORTUNO PORQUE HA SIDO UNA ELEMENTO EN COMÚN CON LAS AMISTADES DE LAS CUALES DEBÍ DISTANCIARME. 

NO TIRES LA PIEDRA, AUN.

Estamos en un tiempo demencial. Vivimos en la más primitiva de las barbaries a pesar de la evolución supuesta del pensamiento humanista globalizado. Hoy, un joven de 16 años mató a sus padres, hace unos días un hombre en Japón mató a 12 discapacitados en una clínica, una mujer estadounidense mató a sus dos hijas que no llegaban a los 20 años, un hombre enloquecido por la pobreza o la tristeza mató a sus tres hijos y a su esposa y lamentablemente lo detuvieron antes de que se suicidara; vivirá con eso, maldecirá cada segundo que tardó en completar su misión. Y como si no bastaran las mentes inestables y agobiadas, por toda Europa, Asia y Africa están esparcidas las cepas explosivas del terrorismo que aun no sabemos definir si es religioso o político, en cualquier momento en el lugar menos pensado de pronto aparece un alienado invocando a un ser superior al que visitará después de explotar. Antes podían decir que estaban poseídos por espíritus malignos ahora eso ya no es creíble.



Dice Daniel que en realidad no hay ninguna evolución, que sólo hay gente astuta tratando de dibujar un mapa políticamente correcto desde lo más complejo hasta lo más básico de la estructura social. Hay gente apresurada por ser anti-racista, anti-terrorista, anti-machista, anti-taurina, anti-capitalista, anti-homofóbica y anti-todo porque eso también es hoy una estrategia de mercadeo. No importa si es JK Rowling imponiendo a un Harry Potter negro o si es Michelle Obama hablando de las niñas chibok secuestradas por Boko Haram, no importa si es la derecha buscando igualdad de derechos para los homosexuales que los heterosexuales ya no quieren o una cantante colombiana limpiando dinero con supuestas fundaciones filantrópicas; detrás de todo eso hay otro interés que no es noble ni público. Aquí a unos metros hay muchas cosas que solucionar y no lo hacemos porque conocemos la situación y aventuramos juicios: "cada quien tiene para lo que le alcanza", si no tienes inteligencia no pretenderás ser ministro de cultura, si no te gusta trabajar no creerás tontamente que debas tener un BMW estacionado al lado de la alberca, si no tienes la más mínima planificación familiar cómo piensas que alimentarás y educarás una tropa de hijos (los jeques antiguos tenían muchos hijos y con muchas mujeres para formar ejércitos, hoy día si no planificas sólo estás formando lumpens), si no tienes metas quién te va a indicar caminos.

No hay porqué mover un dedo por nada ni por nadie más que no seas tú mismo. Luego de que te hartes de hacer cosas por y para ti estarás listo para entregarte a otros; esto aplica hasta en el amor o la comida casera. Primero tú, cuando estés satisfecho da a otros ayuda o consejos de tu experiencia y puede que salves a alguien antes de que pierda la cordura.


ORBITAR

El vínculo era innegablemente fuerte. Se conocían con intensidad y variaciones, de muchas maneras, tanto, que en varias ocasiones Satélite dijo -Eres una "bruja"- porque podía sentir cuando él estaba angustiado o triste y en un par de ocasiones le marco para preguntarle -¿Lo estás disfrutando bebé?-sabiendo sin investigar previamente de la felicidad que lo extasiaba cuando estaba feliz de un nuevo logro. No hacía falta revisar las redes sociales o llamarle a un amigo cómplice, todo le llegaba como escalofríos, sentía a Satélite en su piel cual si fuera una noticia inesperada que alguien le cuenta a su mejor amigo en voz baja. Muchas noches le dijo -Sabes Satélite que me estás mintiendo y que yo ya sé las respuestas.

Cuando hubo que encender la hoguera ahí estuvo o cuando la selección de un buen vino y una cena llena de sabores. También cuando los días eran saturados de anécdotas y alegrías o chismes de gente conocida y cuando los contactos pasaban a ser sus candidatos de aventuras. Mucha más fuerte fue la relación aquella noche de las malas noticias que llegaron por whatsapp. Estuvo en todo momento dejando que la fraternidad inundara todo en innumerables sentidos, fueran halagos, regaños, chistes, dinero, lágrimas, consejos, favores, brindis o cigarros, cafés o frutas en una bolsa. Las emociones eran claras y debían ser aparentemente recíprocas. Lo cierto es que los tropiezos en la relación eran resueltos por la falta de orgullo de Satélite. O la obsesión de este en permanecer cerca de alguien que de verdad le manifestaba aprecio a pesar de las repetidas decepciones. Un par de breves depresiones anímicas requirieron de su presencia pero Satélite siempre estaba ocupado en una alberca, un bar o una reunión de "amigos"




Hay seres que cuando son heridos se alejan para sufrir solos, toman distancia para evitar que los demonios renazcan, desaparecen sin dejar dejar rastro sin escándalos sin gritos. Satélite no entiende eso ni entiende que hay gente que no quiere estar a su lado porque es mal amigo y toda la atención la requiere él. Satélite sólo sabe orbitar y provocar y eso es una tentación cuando hay emociones que están  escondidas por peligrosas. Quizás pretendía conocerlas todas, explorarlas y analizarlas y disfrutarlas en breves lapsos como todo lo perecedero que le ocurre.

Cuando el corazón se le rompió, Satélite no estuvo dispuesto a dar protección y cuidado aunque se lo pidió, todo lo contrario; mostró su lado más distante y despreocupado. Era momento de subir el nivel y darle un golpe rudo que no olvidara jamás. Y se lo dio aunque le sangraran los nudillos después. Eso aquí y en otras tierras se llama justicia y no hay que esperarla por mucho tiempo, hay que ejercerla con bravura.