SÍ PERO NO PUEDO.
Una tarde iba en el auto y sonó el tono del whatsapp, alguien que no tenía registrado me mandó un mensaje que decía:"Hola soy tu peor pesadilla JAJJAJA, compré este chip nuevo porque me tienes bloqueado en todos lados". ¿Quién eres? respondí y ahí empezó la nueva etapa de una relación de amistad llena de mentiras y ausencias, de sólo dar y volver a dar. Yo acepté, me hice accesible al no bloquear también ese canal de comunicación. Maldita la hora que demuestro que el afecto aun vive por Satélite.
Conforme transcurrían las semanas todo era muy distante y las charlas eran una vez a la semana y superficiales, nunca en fin de semana porque para ese amigo yo no existía en los días de descanso. Los fines de semana eran dedicados enteramente a los que beben, fuman marihuana, hacen ejercicio en los clubes populares y van a fotografiar comida y copas en cada restaurant de moda. Todo se había esfumado, los te quiero cada noche, los buenos días bebé a la mañana siguiente y los miles de chismes, fotos y videos de todas las trivialidades del día como un pajarito en una caja o una ampolla en un pie o un par de libras más agregadas a la barra o un tupper con una ensalada batida.
A pesar de esa pérdida dolorosa que ha sido la confianza en mi mejor amigo Satélite, aprendí a ser capcioso y silencioso, a dejar que las cosas transcurran; sólo por un motivo, demostrar que yo tengo razón al decirle una y otra vez que me usa, me miente y juega perversamente con mis emociones. Buscaba frecuentemente tocar el tema de su pareja sin que yo preguntara, insistía en que era algo que me iba a matar o que por eso lo iba a odiar pero al plantear posibles candidatos incluyendo al real que yo ya sabía por lo publicado en las redes sociales, la respuesta siempre era no, no como crees. Un día hasta me dijo que le había dado rabia estar frente a él y que estaba esperando el momento para decirle "ahí va la mía".
Hace pocos días puso en marcha su estrategia de siempre, el primer día incluye narrar todos los problemas médicos, económicos y de confort. El segundo día es escribirme todo el día, bromear mucho, contar supuestas intimidades e insistir con que yo iba a odiarlo si me enteraba quién es su novio con el que cumplirá un año de relación en setiembre. Pregunté de nuevo: ¿Es Guillermo?. Sí, dijo primero, es broma dijo después y me vas a odiar si sabes quién es; insistió. El propósito de ese juego es demostrar que me está usando y que le da pena pero no va a hablar de algo que me hiere si quiere pedirme algo, no va a contarme su peligrosa vida íntima ni mucho menos va a recurrir a sus amigos con pose de superados para pedirles dinero; esos son amigos para presumir el auto nuevo, el iphone de última generación y el calzado deportivo de materiales inteligentes. Yo soy el que no tiene dramas en asumir el dinero y hablar de la ausencia o bondades de el. Pedirme a mi no es vergonzoso, según Satélite yo soy su papá adoptivo. Esa noche antes de ir a dormir apareció un te quiero ridículo y falso en el whatsapp evidenciado dentro de la verborragia de todo el día, sólo era tq.
Lo he sabido todo, todo el tiempo. Las estrategias, la obsesión por querer acercarse a mis amigos e invitarlos a salir, las mentiras y la seducción para obtener favores de mi. Y lo he permitido aun advirtiendo que es el mismo patrón de conducta de la media docena de veces anteriores, me duele mucho lo ocasionado por mi credulidad, es el estúpido sentimiento paternalista el que me traiciona. Yo no quiero recibir agradecimientos por todo lo que he hecho, la mejor manera de venerar mi entrega debió ser devolverme una mínima parte de todo ese amor aunque más no fuera por imitación. Y, no mentirme con las evidencias en la mano.
Odio las mentiras y las excusas para argumentar a favor de ellas. Alguna gente, como mi amigo Satélite, dice que no habla ni con dios de sus cosas privadas pero las publica en las redes sociales para que no lo sean y entonces yo, que he sido auténtico e incondicional amigo en la misma pantalla de un celular tengo las pruebas, las mentiras, los te quiero y las frases increíbles como: "me vas a odiar si sabes quién es", "se perdió el contacto con Guillermo" (a pesar de la fotos publicadas en instagram que demuestran lo contrario), "yo te pido dinero para mantenerme en contacto contigo" o la más enajenante y disparatada de todas las excusas,"ya fueron a hacerte el depósito de lo que te debo" (5 veces durante 4 días seguidos)
No odio a tal Guillermo, me da pena el pobre tipo, ya tiene demasiado con su vida jodida y para colmo tiene la misma clase de amigos desleales, tóxicos, drogadictos y basuras que yo. Y uno hasta es su novio.
Ahora estoy anclado en una pregunta jodida y victimista "¿por qué yo me merecía esto, otra vez?" e intentando desaparecer por sexta vez de un tipo infame y peligroso que me ronda con una mecánica tal como la luna a la tierra, queriendo abusar de toda la confianza y generosidad que yo permita para su único provecho.
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