ABUELITA,YO SOY EL REY







La familia Ageic vienen a pasar largos fines de semana cada pocos meses a la playa. El señor es de origen libanés y ella descendiente directo de la tribu mazahua de Chihuahua, una mujer muy inteligente e independiente que un día se reveló a las tradiciones de su gente y partió caminando sin rumbo fijo, con solo tres elotes en un morral, una gallina colorada que la seguía desde pollita a todos lados y un cuenco para beber agua donde la encontrára corriendo montaña abajo. Eran dos personas muy distraídas, se conocieron porque se tropezaron en la puerta de un baño donde ella trabajaba como mesera y el era nada menos que el dueño. Llevan años juntos y siempre están concentrados en sus teléfonos celulares o en la pantalla de la computadora o de la televisión mas próxima, Adele su hija, dice que"incluso estando juntos a la mesa se envían mensajes de texto y se sonríen para si mismos cuando reciben como saludo matinal dos puntos y un paréntesis derecho",":)" Una vez Adele hizo un escándalo porque luego de contarles que se sentía triste porque el chico que le gustaba se iba de la escuela a vivir a otra ciudad, su padre le mando a su madre el siguiente mensaje para no abandonar la tostada con mermelada de tomate con la que estaba atragantado: "awwwh...:(" Adele ha sido siempre solitaria y muy emotiva; ama a Tita, una gata de peluche que un día encontró maullando sobre el nogal del jardín. Ella dice que "aunque Tita está muerta la ama igual" y la realidad es que a la gata solo le faltan baterías en la caja de sonidos que tiene en su panza.
La otra dupla de la familia Ageic son Rafael que tiene 7 años y apenas acaba de empezar el segundo año de clases en una escuela para niños ciegos y Dalila una anciana a quien todos en la familia le dicen "abuela" pero que en realidad adoptaron porque cuando nació Rafael ella estuvo todo el día y tres días más sentada en el jardín trenzandose el cabello, nadie nunca vio que desarmara la trenza y la volviera a armar, solo lo hacía sin detenerse. Una mañana que el niño lloraba en la cuna mientras su madre se duchaba, Dalila entró con naturalidad a la casa y lo tomó entre sus brazos y ya nadie pudo separar sus manitos de las trenzas de ella. Siempre están juntos. Deberían tener un solo nombre para los dos.
La mañana que los conocí fué muy divertida por que Rafael es un niño muy espontáneo y verborrágico y no podía ocultar la excitación que le producía escuchar las olas del mar tan cerca nuestro. Cuando comenzamos a hablar a mi me sorprendió su forma de razonar y de interrumpir a su padre cada vez que me iba a responder alguna interrogante.
-¿Te puedo conocer?-dijo Rafael en un intérvalo en que todos lo mirábamos con rara curiosidad.
-Si claro, me encantaría- y entonces su padre lo sentó en el escritorio casi de espaldas a mí, giró y me abrazó.
-Ahhhh que rico abrazo... yo creía que ibas a tocarme la cara o los brazos para saber como soy -dije al borde de la conmoción.
-¿Pa qué tocarte? ...ya te conocí, ya "sabo" que eres una buena persona, por tu respiración y la forma en la que temblaste cuando te abrazé. ¿como te llamas?
-Daniel
-Al rato te lo esclibo en mi cuaderno de braile ¿si?- mientras nos abrazabamos de nuevo.
El bell boy les anunció que ya estaba lista su habitación y se retiraron a llevar sus valijas pero Rafael prefirió quedarse conmigo a charlar.Hablamos como dos viejos amigos que no se ven hace un tiempo. Me dijo que el no tiene que pensar en la frivolidad del aspecto y esas "tonteras" y me enseño que para marcar por teléfono siendo ciego basta con ubicar el puntito que hay en la tecla del número 5 y saber que a los lados estan los demás. Dalila siempre parada a su lado como la guardiana fiel, ataviada con un vestido de impecable blanco y un tocado extraño y enorme en su cabeza, una estructura troncocónica alargada con el extremo superior redondeado algo parecido a lo que usaban los egipcios del norte y que denominaban hedyet que significa "la que llega a ser grande". Una anciana hermosa a la que fuí incapaz de calcularle la edad pero por la trenza de cabellos blancos y pajosos que caía por su espalda pensé que varios milenios. Luego de un rato se retiraron porque era ya hora de ponerse el filtro solar y el traje de baño. Ese día me fuí a casa con una sonrisa paralizada y recordé cuando Satielf conoció a Alondra y bautizaron cinco peces como: Norte, Sur, Este, Oeste y Tu-Yo; animalitos que por ser idénticos tendrían el hechizo mágico de tener cinco nombres diferentes cada uno.
Al día siguiente casi a las 10 de la mañana el lobby estaba desbordado de gente y valijas, había mucho ruido y de pronto Rafael con voz potente me habló.
-Dani sé que estas ocupado...pero ¿me podrás atender?
Todo mi cuerpo colapso, no podía entender como un niño tan pequeño y ciego podía ubicarme entre tanto ruido y mas de treinta personas. Era ilógico para mi forma de razonar tan limitada y convencional. Darme cuenta de su dominio de la voz y del escenario que aquel lugar significaba en ese momento para mi con estos ojos verdes tan halagados; era una locura. No recuerdo que pasó luego, supe mas tarde que los clientes que estaban conmigo en ese momento mencionaron varias veces el episodio con grata felicidad a varios de mis compañeros de trabajo y supe también que Rafael me había dejado una invitación escrita en braile y continuó rapidamente con su familia por que ya todos deseaban desayunar.
Esa tarde fué agotadora pero aprendí cosas del braile, buscando como siempre, escarbando, indagando. Y pude leer la invitación.
VEN POR DALILA Y POR MI A LAS 9 DE LA NOCHE IREMOS AL MAR. RAFA
A las nueve en punto fuí al hotel y desde recepción acaricié con los ojos cerrados el número 5 y luego digité los números de su habitación deseando no equivocarme. Y no lo hice. Minutos mas tarde bajaron, Dalila sonrió tiernamente y Rafael saltó a mis brazos con una precisión de gimnasta olímpico sin soltar la trenza que bajaba paralela a la columna vertebral de su abuela. Caminamos varios cientos de metros y la charla del niño era tan agradable que tardé en darme cuenta que Dalila no nos acompañaba pero sí su trenza. Solo pusé la expresión facial de sorpresa y Rafael estalló en una carcajada y la trenza cobró vida y color verde fosforescente en micronésimas de segundo; él la soltó y comenzó un espectáculo de latigazos y figuras en el aire a la par de las piruetas a orillas del mar de aquel niño que no dejaba de reír feliz y pleno.
-Sientate Dani ...mira esto, andale abuelila.
La trenza que seguía estirandose y desenrrollandose de la cabeza de Dalila hizo una descarga de luminosidad y descendió a la playa se lazó a los tobillos de Rafael y lo llevó a pasear al ras del mar a velocidad de unos 60 kmts por hora. Allá mar adentro donde acababa el cordón luminoso Rafael gritaba:
-Soy el rey....yo soy el rey.
Minutos más tarde Rafael y yo nos mirabamos pero no a los ojos sino mas profundo que eso y más real que eso mientras Dalila seguía chapoteando con sus pies y con su trenza y le escuché hablar por primera vez
-¿Aún le faltará a mi trenza? Porque cuando me vaya al cielo también desde allá lo cuidaré con ella para que mi niño no este solito.
FLEITADAS
POR DANIEL FLEITAS

No hay comentarios.: