
Los gritos ahogados están ansiosos esta mañana, bastaría quizás una exhalación violenta y descontrolada para aflojar mi cuerpo pero debo mantenerme enérgico y expectante.
Los días pasan absurdamente rápido y no puedo notarlo, solo me consuela echarle la culpa a la velocidad uniforme y constante de mi reloj.El tiene la culpa, maldición.
Mi antiguo reloj estaba detenido en el tiempo y yo lo lucía orgullosamente aunque era conciente de su falta de baterías y el sin poder reclamarme jamás;de todas formas me regalaba la hora exacta dos veces al día.Estúpido reloj.Yo lo adoraba, conciliaba muy bien su animosidad con la mía.
Este nuevo, regalo secreto de mi madre es independiente,veloz,frío,calculador;parece siempre recargarme en las horas:impuestos y multas por no observarle permanentemente y luego entiendo su alboroto despota.Bajo sus agujas tiene enchapada en oro la leyenda "City Bank".Siento que es usurero y hasta que deteste los números. La cantidad de ellos me agobia y el día me es insuficiente, pues el servicio sigue siendo solo de 24 horas y en ellas, números odiosos de vuelos, reservas, horarios de llegada y de salida, horarios, monedas, facturas, depósitos, recargos, cotizaciones, evaluaciones y pérdidas y saldos y más minutos.
Ya al borde de la demencia eufórica de mi jornada me reuno solo con un espacio únicamente mío, puedo centrarme y aspirar incontables bocanadas de aire a veces contaminadas de nicotina pero de todas formas es mi momento y con el sentimiento casi cabalista, casi esotérico y casi mágico, pretendo sentir en los números una condescendencia anesteciante y entonces los acaricio en un teléfono como disculpandome con su teclado y es ahí cuando escribo tu nombre en el teclado numérico.Es mi conexión con las palabras, con esas pocas que me urge decirte constantemente, esas que no se agotan ni saturan y nos endulzan y apasionan y descontrolan y nos vician como la nicotina pero sin dañarme; solo inundando mis pulmones de esa paz que luego exhalo por mis poros.
Claro es, que los minutos no se han detenido ni han tenido un remanso en su labor y los aparatos también son egoistas.......¡¡¡puta madre ya se me acabó el crédito, que maldito presupuesto de tarjetas telefónicas, nada mas para decirte que te extraño y que te amo !!!!
FLEITADAS POR DANIEL FLEITAS
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